Baja Edad Media

La Baja Edad Media es un período histórico que abarca desde el siglo XI hasta el siglo XV. Este período marca una transición desde la Alta Edad Media y lleva a la época del Renacimiento.

Durante la Baja Edad Media, Europa experimentó grandes cambios en todos los aspectos, incluyendo políticos, económicos, sociales y culturales. Las ciudades y el comercio comenzaron a florecer nuevamente, reactivándose las rutas comerciales con Oriente tras las Cruzadas, y el sistema feudal se fue debilitando ante el surgimiento de las monarquías nacionales y la burguesía.

Fue un período de gran desarrollo en el arte y la arquitectura, destacándose el estilo gótico. También se produjo la expansión universitaria, con la creación de numerosas universidades en toda Europa.

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A nivel religioso, la Iglesia católica enfrentó varios desafíos, como la herejía, las tensiones con el poder secular, el Cisma de Occidente y las tensiones con el mundo islámico que llevaron a las Cruzadas.

Finalmente, la Baja Edad Media terminó marcada por eventos dramáticos como la Peste Negra y la Guerra de los Cien Años, que tuvieron un fuerte impacto en la sociedad y economía europea, allanando el camino para los cambios profundos que se producirían en la época del Renacimiento.

Definición: Qué es la Baja Edad Media

La Baja Edad Media es una etapa histórica de la Edad Media que se sitúa entre la Alta Edad Media y la Edad Moderna. Esta división de la historia permite comprender mejor los cambios sociales, políticos y culturales que se produjeron en Europa durante ese periodo.

La Baja Edad Media abarca aproximadamente desde el siglo XI hasta el siglo XV, y se caracteriza por una serie de acontecimientos significativos que marcaron profundamente a la sociedad de la época.

Uno de los eventos más destacados de este período fue la Guerra de los Cien Años, un conflicto bélico que enfrentó a Inglaterra y Francia entre 1337 y 1453.

Este conflicto tuvo un impacto considerable en ambos países, cambiando las dinámicas políticas y sociales, así como fortaleciendo el sentimiento nacionalista en cada uno de ellos.

En España, otro evento relevante ocurrió al finalizar la Reconquista cristiana de la península ibérica en 1492. Este hito significó el fin del dominio musulmán en esta zona y consolidó definitivamente el poderío cristiano.

edad modernaEdad Moderna: Concepto, Características y Acontecimientos

Asimismo, durante este periodo también se desarrolló La Guerra de las Dos Rosas (1455-1485), un conflicto civil inglés que enfrentó a dos casas nobiliarias por el control del trono.

En cuanto a aspectos económicos, las guildas jugaron un papel esencial en la organización del comercio durante esta época.

Estas asociaciones gremiales agrupaban a los artesanos y comerciantes bajo una misma disciplina laboral y establecían normas para regular su actividad económica. Gracias a estas prácticas, se fomentó el desarrollo de los oficios y se garantizó la calidad de los productos.

Por otro lado, las Cruzadas también marcaron un hito importante en la Baja Edad Media.

Estas expediciones militares, impulsadas por la Iglesia católica, tenían como objetivo recuperar los lugares sagrados del cristianismo en Tierra Santa.

Además de su carácter religioso, las Cruzadas tuvieron un impacto económico significativo, ya que promovieron el contacto comercial entre Europa y Oriente Medio, así como el intercambio cultural.

Características de la Baja Edad Media

  1. Crisis ambiental y demográfica: El inicio del siglo XIV marcó un período de frío extremo conocido como la "Pequeña Edad de Hielo", que provocó malas cosechas y debilitó a la población europea. Este período fue seguido por la Peste Negra en 1348, que mató a una gran parte de la población.
  2. Cambio en el sistema feudal: La Peste Negra causó una despoblación masiva del campo. Esto llevó a una evolución del sistema feudal, con terratenientes que absorbieron tierras abandonadas. Surgen nuevos modelos de trabajo agrario, como los trabajadores contratados y los jornaleros, lo que marcó el comienzo de la proletarización del campesinado.
  3. Crisis espiritual y social: La Baja Edad Media estuvo marcada por conflictos entre la Iglesia y el Estado. El papado sufrió una crisis significativa durante este período, especialmente durante el "cautiverio de Babilonia", cuando el papa estuvo bajo el control del monarca francés y la sede papal se trasladó a Aviñón.
  4. Auge de las ciudades: Las malas cosechas y la Peste Negra causaron una importante migración hacia las ciudades. Las ciudades en la Baja Edad Media eran centros de población, comercio y cultura, y experimentaron un importante auge, a pesar de la despoblación inicial causada por la peste.
  5. Cambios en los modelos sociales: El auge de las ciudades llevó al surgimiento de la clase burguesa, que se convirtió en una fuerza dominante en la economía y la política. Esto marcó un cambio significativo en los modelos de producción, con un aumento del control burgués sobre el proceso productivo.
  6. Aparición de los grandes hospitales medievales: Con el aumento de la población urbana, surgió una mayor necesidad de atención médica. Los hospitales se volvieron más especializados y comenzaron a concentrarse en el tratamiento y la cura de enfermedades.
  7. La fascinación por el mundo: El texto se corta en este punto, pero podemos suponer que este punto puede hacer referencia al Renacimiento y al resurgimiento del interés por el conocimiento y la exploración del mundo.

El arte en la Baja Edad Media: el arte gótico

Durante la Baja Edad Media, una corriente artística que se destacó fue el arte gótico. Este estilo se desarrolló principalmente en Europa occidental entre los siglos XII y XV, y dejó un legado arquitectónico y artístico de gran relevancia.

El arte gótico se caracterizó por su estilo ornamental, sus formas delicadas y elegantes, así como por su sentido de verticalidad y luminosidad. La arquitectura gótica estuvo marcada por la construcción de catedrales imponentes.

Estos edificios presentaban características distintivas como las bóvedas de crucería, los enormes rosetones que decoraban las fachadas y las agujas altísimas.

Un ejemplo emblemático es la catedral de Notre Dame en París, que es considerada uno de los principales exponentes del arte gótico francés o la Catedral de Sevilla, la catedral gótica más grande del mundo.

edad mediaEdad Media

En cuanto a la escultura gótica, esta se caracterizó por su naturalismo y expresividad. Las figuras talladas en piedra o madera reflejaban las emociones humanas con gran detalle.

Además, las esculturas eran utilizadas para adornar tanto el exterior como el interior de las catedrales góticas. Obras maestras como el Pórtico de la Gloria en la catedral de Santiago de Compostela son ejemplos notables del talento escultórico medieval.

Pero quizás uno de los mayores logros del arte gótico fue el desarrollo del vitral. Los vitrales eran paneles translúcidos elaborados con vidrios teñidos que permitían filtrar la luz de manera especial.

Estas obras de arte, que representaban escenas religiosas, narrativas o simbólicas, inundaban los espacios interiores de las catedrales con una luz mística y colorida. La Sainte-Chapelle en París es un referente destacado de la belleza y el virtuosismo técnico alcanzado en la creación de vitrales góticos.

El arte gótico también se manifestó en otras disciplinas como la pintura. Aunque gran parte de las pinturas medievales no han sobrevivido hasta nuestros días, algunas obras maestras han llegado hasta nosotros.

Los manuscritos iluminados, como el Libro de Horas Très Riches Heures del Duque de Berry, son ejemplos destacados del refinamiento y la elegancia que caracterizaban a las miniaturas medievales. En resumen, el arte gótico fue una expresión artística fascinante que se desarrolló durante la Baja Edad Media.

Su arquitectura grandiosa y ornamentada con bóvedas góticas y rosetones impresionantes; sus esculturas detalladas y expresivas; sus vitrales coloridos y sus pinturas delicadamente iluminadas dejaron un legado duradero en Europa occidental.

El comercio y los viajes (Marco Polo)

Durante la Baja Edad Media, el comercio y los viajes experimentaron un importante impulso que transformó la economía y la sociedad de Europa. En este contexto, uno de los personajes más destacados fue Marco Polo, quien se convirtió en un famoso explorador y comerciante veneciano.

A través de sus relatos y escritos, Marco Polo nos legó valiosas descripciones sobre las rutas comerciales de Asia y sus maravillas. Las Cruzadas habían despertado un gran interés en Europa por las riquezas y exotismo del Oriente.

Fue en este escenario que Marco Polo decidió aventurarse junto a su padre y su tío hacia tierras lejanas, llegando incluso a la corte del gran Khan Mongol Kublai. Durante su estancia en el Imperio Mongol, Marco Polo pudo conocer e intercambiar mercancías con distintas culturas asiáticas, como China o Persia.

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Este viaje no solo representó una increíble aventura personal para Marco Polo, sino que también tuvo importantes repercusiones económicas. Su información sobre las rutas comerciales facilitó el establecimiento de nuevas conexiones entre Europa y Asia Oriental.

La apertura del camino a la Ruta de la Seda generó una creciente demanda de productos orientales en Europa occidental.

Además del impacto comercial directo, el relato de Marco Polo inspiró a futuros exploradores como Cristóbal Colón o Vasco da Gama.

Sus descubrimientos propiciaron una expansión aún mayor del comercio mundial durante los siglos posteriores.

Cabe destacar que este florecimiento comercial también llevó al surgimiento de las guildas o gremios mercantiles.

Estas organizaciones garantizaban la calidad de los productos, regulaban los precios y protegían los intereses de sus miembros en un contexto económico en constante cambio.

Sin embargo, no todo fue positivo en el ámbito comercial durante la Baja Edad Media.

Los conflictos como la guerra de los Cien Años o la Guerra de las Dos Rosas afectaron seriamente al comercio internacional, interrumpiendo las rutas y dañando a muchos comerciantes. En conclusión, el comercio y los viajes desempeñaron un papel fundamental durante la Baja Edad Media.

Hambrunas, epidemias y guerras de la Baja Edad Media

La Baja Edad Media fue un período caracterizado por numerosas adversidades, entre las cuales se destacan las hambrunas, epidemias y guerras. Estos acontecimientos tuvieron un impacto significativo en la sociedad de la época y marcaron el rumbo de la historia europea.

Durante la Baja Edad Media, Europa experimentó recurrentes períodos de hambruna debido a factores como malas cosechas, cambios climáticos y una falta generalizada de tecnología agrícola.

Las personas dependían principalmente de los cultivos para su subsistencia, por lo que cualquier fallo en las cosechas daba como resultado una escasez de alimentos.

La hambruna era especialmente devastadora para los sectores más vulnerables de la población, como los campesinos pobres y los habitantes urbanos con bajos recursos económicos. Además de las hambrunas, otro desafío importante que enfrentó Europa durante este período fue el brote frecuente de epidemias mortales.

La más conocida es la Peste Negra o Muerte Negra, que se extendió por todo el continente a mediados del siglo XIV.

Esta enfermedad altamente contagiosa causada por la bacteria Yersinia pestis diezmó a una gran parte de la población europea y tuvo repercusiones sociales, económicas y culturales duraderas.

Las guerras también fueron una constante en la Baja Edad Media. La guerra de los Cien Años (1337-1453), entre Francia e Inglaterra, fue uno de los conflictos más destacados.

Esta guerra tuvo un impacto significativo en ambos países involucrados y en toda Europa occidental. Además, otras disputas internas afectaron a varios estados europeos, como la Guerra de las Dos Rosas en Inglaterra (1455-1485), que enfrentó a las casas de York y Lancaster por el trono.

La iglesia católica y el Cisma de Occidente (1378-1417)

Durante la Baja Edad Media, la Iglesia Católica experimentó un período de gran agitación conocido como el Cisma de Occidente. Este evento histórico tuvo lugar entre los años 1378 y 1417, y se caracterizó por una división en el papado que generó un cisma dentro de la Iglesia.

El Cisma de Occidente comenzó cuando dos papas rivales, Urbano VI en Roma y Clemente VII en Aviñón, reclamaron ser los legítimos sucesores de San Pedro. Esta disputa causó una profunda división dentro del mundo cristiano, ya que diferentes reinos y estados reconocieron a uno u otro papa como el verdadero líder espiritual.

Esta fractura en la iglesia tuvo graves consecuencias tanto políticas como religiosas. El conflicto generó tensiones entre las diversas monarquías europeas, porque cada una apoyaba a un papa diferente según sus intereses políticos.

Además, los fieles también se vieron divididos entre seguir al Papa romano o al Papa avinés.

Estos acontecimientos contribuyeron a una complicada red política y religiosa que influyó significativamente en los destinos del continente europeo durante esos años. Las consecuencias del cisma fueron duraderas.

Se debilitaron las instituciones eclesiásticas debido a la falta de liderazgo unificado y surgieron rivalidades internas entre miembros del clero.

Además, la división en la Iglesia afectó la moral y la fe de los fieles, ya que quedaron desconcertados por las disputas papales.

Finalmente, gracias a los esfuerzos de varios concilios ecuménicos y líderes religiosos, el Cisma de Occidente llegó a su fin en 1417 con la elección del papa Martín V. Sin embargo, sus repercusiones perduraron durante mucho tiempo y se considera uno de los eventos más significativos en la historia del catolicismo.

Resumen

  • La Baja Edad Media fue la última etapa del Medioevo, que se extendió aproximadamente desde fines del siglo XI hasta la segunda mitad del siglo XV.
  • Se acepta que esta etapa inició con las cruzadas a Tierra Santa y finalizó con eventos como la invención de la imprenta, la toma de Constantinopla por los turcos otomanos o la llegada de los europeos a América.
  • La Baja Edad Media se caracterizó por el aumento de la productividad agrícola, el resurgimiento del comercio de media y larga distancia, el repoblamiento de las ciudades y las peregrinaciones cristianas a lugares santos.
  • Entre las características destacadas se encuentran la introducción de innovaciones tecnológicas en la agricultura, el resurgimiento del comercio entre Occidente y Oriente, el auge de las ferias medievales, el repoblamiento y expansión de las ciudades, las peregrinaciones cristianas y el paulatino desarrollo de la burguesía.
  • Algunos de los principales acontecimientos de la Baja Edad Media incluyen las cruzadas, el Papado de Aviñón, la guerra de los 100 Años, el Cisma de Occidente, la toma de Constantinopla, la Guerra de las Dos Rosas y el fin de la Reconquista en la península ibérica.
  • En el ámbito del arte y el conocimiento, surgieron nuevas formas de religiosidad, se establecieron las primeras universidades, se difundió la escolástica y se desarrolló el estilo gótico en la arquitectura y las artes visuales.

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