El Misterio de la Isla De Pascua

Hoy nos aventuramos en las entrañas de una isla que ha derramado mucha tinta y ha hecho soñar a mucha gente: la Isla de Pascua y sus misteriosas estatuas.

¿Qué significa Isla de Pascua?

La isla de Pascua significa en idioma maorí Rapa Nui, la gran lejana, por su aislamiento al sureste del Océano Pacífico.

Tiene la única escritura oceánica: el rongorongo.

¿A qué País Pertenece y dónde queda la Isla de Pascua?

A 3700km de la costa de Chile y a 4000km de Tahití, esta isla, de forma triangular, con una superficie total de 162 km, contaba con una población de 3304 habitantes en el 2002.

Las enfermedades introducidas por los exploradores europeos como la tuberculosis o la sífilis han provocado una disminución considerable y constante de la población ya que cuando fue visitada por el primer europeo, un navegador neerlandés, Jakob Roggeveen (1659-1729), el día de Pascua (5 de abril de 1722),tenía entonces unos 4000 habitantes.

Fue anexada por España y pasó a formar parte del territorio chileno en 1888.

Desde 1995, su excepcional patrimonio está protegido e inscrito en el Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

El Misterio de la Isla De Pascua y sus Estatuas

Parques o reservas naturales, a veces vigilados, encierran zonas de vestigios muy interesantes.

La comunidad rapanui protege celosamente las huellas de su historia y constituye un poder paralelo al gobierno oficial chileno.

El patrimonio arquitectural cuenta con 900 estatuas de piedra, los moaïs, de 4m de altura y 300 terrazas de piedras al pie de estas estatuas, los ahû.

Las estatuas vienen de la cantera de Ranoo Raraku, situada sobre los flancos y dentro del cráter de un volcán.

Allí se pueden observar muchísimos moaïs, terminados o no, de pie o tumbados.

El más alto mide 10m y pesa 75 toneladas.

Uno de los últimos sin acabar mide 21m y se estima su peso en 270 toneladas.

Sus ojos estaban hechos con huesos de tiburón o coral y todas llevaban algo encima de la cabeza, una especie de moño que les cubría el cráneo, de 1,5 toneladas de peso, hecho en otra piedra de color rojo.

Misterio de las estatuas de la Isla de Pascua

No se conoce realmente el papel de estas estatuas ni el por qué haber construido tantas y tan grandes.

De ahí el misterio que envuelve a la isla desde siempre, ya que durante mucho tiempo no se pudo explicar ni cómo hicieron para fabricar y sobre todo transportar bloques de piedra tan pesados y al llegar a su emplazamiento, levantarlos.

Este misterio se desveló cuando se descubrió que la isla tuvo bosques, y después de varias reconstrucciones de los métodos probablemente empleados se entendió que con un sistema de troncos cortados sobre los cuales hacían rodar las estatuas, hubiese sido posible.

Aunque otros científicos siguen diciendo que con la alimentación que tenían es difícil creer que tuvieran tanta fuerza para tal hazaña.

Las estatuas representan para algunos probablemente a los antepasados que, dando la espalda al mar, tienen la mirada hacia los pueblos y hacia el cielo, vigilando y protegiendo a su descendencia de los malos augurios. Otros piensan que se tratan de dioses o protectores de la isla o de un ritual para los muertos.

Unas tablas de madera cubiertas de signos que en parte se han quedado imposibles de descifrar añaden misterio a la isla porque son únicas en su género, siendo la cultura polinésica considerada de tradición oral.

Los nativos de Pascua, cuentan que no saben como fue, pero que la tradición oral dice que las estatuas cobraron vida y fueron solas caminando hasta su posición.

Este relato fantástico supone una pista clave que desentrañará la solución final: Lo mejor será que muy educadamente, le pidamos a la estatua de 10 toneladas que recorra ella solita los kilómetros necesarios para alcanzar su posición junto al mar. Solucionado.

Aunque existe un pequeño problema, por mucho que insistáis y por más educados que seáis, la roca no se moverá del sitio.

Lo que falta es ponerle las cosas fáciles para que camine, y para hacerlo, lo mejor es darle unos pies adecuados para que lo haga.

Para simplificar las cosas, supongamos que la base tiene forma de cilindro, en la que un círculo perfecto hace contacto con el suelo.

Genial, la mitad posterior del círculo la dejaremos como está, y la mitad delantera la tallaremos en forma de cuña, rebajando el perfil unos pocos centímetros, 7 u 8 serán suficientes.

De esta manera, el moai se sostendrá de pie verticalmente, pero si estiramos un poquito, se inclinará hacia adelante también manteniéndose de pie sin problema alguno.

Ahora vayamos el frente, y trabajemos el ángulo que creamos para hacerlo ligeramente circular, quizás con unos topes en los extremos, quedando así la forma definitiva.

Tan solo nos quedará partir nuestra cuerda en 3 trozos y atar todos a la cabeza de la estatua, llevando uno a la derecha, otro a la izquierda y otro atrás.

El del cabo trasero simplemente, sin hacer fuerza, mantendrá la cuerda tensa, para evitar que la estatua inclinada muy ligeramente hacia delante caiga con el movimiento y comenzará a cantar en voz alta uno dos uno dos.

A la voz de uno, quien lleve el cabo de la izquierda estirará sin demasiada fuerza, y a la voz de dos detendrá su fuerza, y viceversa la persona de la derecha.

Con estos estirones alternativos la estatua comenzará a vibrar, y poco a poco lo hará más intensamente, comenzando a balancearse a izquierda y derecha sin esfuerzo.

Al estar inclinada ligeramente hacia adelante, este movimiento hará que la estatua se eche a caminar sola.

A partir de ese momento, los tirones a izquierda y derecha son solo para corregir el rozamiento contra el suelo, simplemente para mantener la oscilación y no requiere esfuerzo ninguno.

De esta manera, la estatua podrá subir cuestas cuya inclinación sea inferior al ángulo de ataque que le tallamos y de esta manera, podremos transportarla sin el menor esfuerzo durante kilómetros, posiblemente a razón de 100 metros a la hora, sin sudar, sin cansarnos, y haciendo que la inercia de la masa de la estatua trabaje para nosotros.

Y por supuesto, entre comillas, como dice la leyenda de Pascua, la estatua irá caminando hasta su lugar de exposición.

Hoy día contrataríamos una grúa de gran tonelaje, compraríamos el juego de correas más resistentes del mercado, la cargaríamos en un camión enorme, y contaríamos con una docena de operarios entrenados en la operación. Todo un derroche de medios.

Pero con ingenio también se puede, y esta solución ha sido extraída del análisis de un grupo de estatuas que fueron encontradas caídas por el camino, que al ser analizadas en profundidad, se encontró que la base había sido modificada intencionalmente, y haciendo ingeniería inversa, nos damos cuenta que eso, capacita el movimiento.

La mayoría de nosotros tan solo conseguiríamos calentarnos la espalda tirando de la roca como mulas, para darnos cuenta que ni un milímetro la íbamos a mover así, después buscaríamos en Google, y si no nos sale en la primera página, es que no se puede.

Llamaríamos al gruista si tenemos dinero, y al bar a esperar que la lleven.

Estos pequeños detalles, son sencillos y elementales, pero cargados de un ingenio demoledor, que nosotros no tenemos, porque sencillamente, ya no nos hace falta.

La encontrada por los antiguos habitantes de Pascua es una solución sencilla y viable que no necesita de ninguna herramienta, salvo una cuerda partida en 3 trozos y una piedra dura de tallar para llevar a cabo lo que parece increíble. A veces, en vez de decir es imposible, seguro que los ayudaron los extraterrestres, deberíamos pensar, ¿y si eran mucho más listos de lo que pensamos?

Cultura y Curiosidades de la Isla de Pascua

Las mujeres son las encargadas de pescar con un arpón, cogiendo pequeños peces y cangrejos. Los niños, en cuanto a ellos, participan cada año a un concurso de recitación en honor al rey. Durante esta fiesta, los niños tienen que leer tablas sagradas redactadas con escritura rongorongo. El que vacile al descifrar los dibujos se ve privado de su tabla.

Una carrera tiene lugar cada año en primavera en la que un representante de cada clan, elegido por sus jefes, tiene que correr hasta el mar y nadar hasta Motu Nui, un islote cercano, para buscar y traer de vuelta el primer huevo de la temporada de un pájaro parecido a la golondrina de mar . El primero en volver controlaba entonces la distribución de los recursos de la isla para su clan hasta el año siguiente, convirtiéndose así en segundo rey y obligado a vivir, de por el carácter sagrado que adquiría, aislado de los demás en una gruta. Esa tradición llamada “el culto del hombre pájaro” perduró hasta el siglo XIX.

huevo de la isla de pascuaRestos de tablas de piedra que no han sido destruidas y revelan la génesis del homo sapiens en contradicción completa con las grandes religiones, están encerrados bajo llave y cautelosamente guardados en el Vaticano.

Otro hallazgo digno de ver y que nos hace reflexionar es el huevo, centro del mundo. Este huevo se sitúa al noreste de la isla en la bahía de Hanga Hoonu al lado del más alto moaï. Es una pequeña piedra redonda, en forma de huevo.

Rara denominación para una piedra que no se encuentra para nada al centro de la isla. Los científicos no saben desde cuándo está esta piedra ahí ni si su forma es consecuencia natural de la acción de los vientos y del mar o si es obra humana. Para los habitantes de la isla, esta piedra representa el centro del mundo y le dan una importancia enorme.

Desde que en 1970 la NASA ha aumentado el aeródromo de Mataveri, los aviones pueden aterrizar en el aeropuerto más aislado del mundo. Este aumento provocó un aumento de las viistas turísticas aunque el número de turistas se queda muy limitado, comparado con otras islas.

 

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