La guerra de los 335 años

La contienda más larga de la historia que se libró sin un solo disparo

En los anales de la historia militar existen conflictos sangrientos que cambiaron mapas y derrocaron imperios. Sin embargo, existe una curiosa historia sobre un enfrentamiento que comenzó a mediados del siglo XVII y no terminó hasta finales del siglo XX. Esta es la crónica de la guerra de los 335 años, un conflicto diplomático entre los Países Bajos y las Islas Sorlingas donde el mayor enemigo no fue la pólvora, sino el olvido.

¿Es posible que dos naciones permanezcan en estado de guerra durante más de tres siglos sin que se dispare una sola bala? La respuesta nos traslada a un pequeño archipiélago frente a la costa de Cornualles, donde el tiempo parece haberse detenido en una paradoja legal.

Durante décadas, los habitantes de estas islas vivieron, sin saberlo, bajo una declaración de guerra que nadie se había molestado en retirar. Pero, ¿cómo empezó este absurdo burocrático y por qué tardó tanto en resolverse? La respuesta se esconde en los rescoldos de la segunda guerra civil inglesa.

la guerra de los 335 años

El origen realista y la declaración de guerra en 1651

Para entender la guerra de los 335 años, debemos retroceder a la Inglaterra de 1651. El país estaba sumido en una guerra civil devastadora entre los parlamentarios de Oliver Cromwell y los partidarios del rey, conocidos como el bando realista.

En este escenario, los Países Bajos buscaban mantener su alianza con Inglaterra, pero se encontraron en una posición comprometida. Los neerlandeses, que habían recibido ayuda inglesa durante su propia guerra de independencia contra España, decidieron tomar partido por el bando parlamentario, que parecía destinado a la victoria.

Sin embargo, la marina holandesa sufrió ataques constantes por parte de la flota realista que se refugiaba en las islas Sorlingas, el último bastión de los seguidores del rey. Estas incursiones estaban dañando de forma severa las embarcaciones de comercio holandesas, lo que provocó una tensión insoportable.

En marzo de 1651, el almirante Maarten Harpertszoon Tromp llegó a las islas para exigir una cuantiosa indemnización por los daños sufridos. Al no recibir respuesta satisfactoria de los gobernantes locales, el almirante de la armada holandesa, siguiendo instrucciones de su gobierno, optó por una medida drástica.

El 30 de marzo de 1651, se produjo aquella declaración de guerra oficial. Pero aquí reside el primer giro extraño de la historia: la guerra fue declarada específicamente contra las islas Sorlingas y no contra toda Inglaterra, ya que los Países Bajos consideraban que el resto del país ya estaba bajo control de sus aliados parlamentarios.

Lo que comenzó como una medida de presión diplomática y naval estaba a punto de convertirse en la guerra más larga de la humanidad.

El almirante holandés y el conflicto de las islas Sorlingas

Cuando el almirante Tromp se presentó ante el consejo de las islas Sorlingas, su intención era clara: recuperar el honor y el dinero de los mercaderes holandeses. No obstante, la fuerza de la Royal Navy que defendía el archipiélago era considerable.

Pedro I de Castilla :¿Cruel o Justiciero?Pedro I de Castilla :¿Cruel o Justiciero?

La marina holandesa intentó atacar a los barcos de los realistas que se encontraban en las inmediaciones, pero la Royal Navy ni les permitió acercarse lo suficiente para entablar batalla ni les facilitó las reparaciones necesarias.

📜 Archivo secreto:: A pesar de ser una guerra formal, no existe registro de una sola baja, herido o estructura dañada por fuego enemigo. Se dice que los marineros holandeses pasaban más tiempo pescando y esquivando la niebla de las Sorlingas que buscando al enemigo. Fue, técnicamente, una "guerra de espera" que terminó convirtiéndose en una siesta de tres siglos.

Poco después de la declaración, la situación política cambió radicalmente. En junio de 1651, apenas tres meses después de que comenzara la guerra, las fuerzas parlamentarias de Cromwell obligaron a la flota realista a rendirse.

Con la victoria para el bando parlamentario consolidada, las islas pasaron a manos de quienes eran amigos de los holandeses. La armada holandesa se retiró a sus puertos, asumiendo que el conflicto se había disuelto con la paz interna de Inglaterra.

Sin embargo, nadie en los Países Bajos ni en las islas se percató de un detalle crucial: nunca se llegó a firmar un tratado de paz. La guerra de los trescientos treinta y cinco años acababa de entrar en su fase de letargo.

Un olvido de 335 años: El conflicto que nadie recordó

Pasaron los años, las décadas y los siglos. Los imperios nacieron y cayeron, las fronteras de Europa se redibujaron y la tecnología transformó el mundo, pero aquella declaración de guerra todavía seguía vigente en los archivos.

Durante los siguientes 335 años, la existencia de este estado de guerra quedó en el olvido absoluto. Los pescadores de las Sorlingas comerciaban con barcos de los Países Bajos sin saber que, técnicamente, eran enemigos mortales según la ley internacional.

Fue solo en la década de los 80 cuando el mito de la guerra olvidada empezó a cobrar fuerza. El historiador y presidente del consejo local, Roy Duncan, decidió investigar si la leyenda era cierta.

Escribió a la embajada de los Países Bajos en Londres para verificar si todavía existía algún documento que vinculara a las islas, aunque estuvieran en guerra con la nación soberana. Para sorpresa de todos, los archivos holandeses confirmaron que la guerra todavía no había sido anulada formalmente.

La noticia causó sensación. El mundo descubrió con asombro que la historia duró 335 años por un simple despiste administrativo.

El fúnebre viaje de Juana la LocaEl fúnebre viaje de Juana la Loca

Los habitantes de las islas bromearon sobre la posibilidad de ser invadidos por una flota de tulipanes y zuecos, mientras que el gobierno neerlandés se tomó el asunto con un humor exquisito, preparando el escenario para poner fin oficialmente a la guerra más pacífica de la historia.

firma del tratado de paz

El tratado de paz de 1986 y el fin de la guerra de los 335 años

Finalmente, el 17 de abril de 1986, se organizó una ceremonia que parecía sacada de un cuento de ficción. El embajador de los Países Bajos, Reinhold Huydecoper, viajó al archipiélago para reunirse con Roy Duncan y el consejo local.

Con la firma de un documento oficial, se puso fin oficialmente a un conflicto que no había causado ni una sola lágrima, pero que había ostentado el título de la guerra más larga y pacífica jamás registrada.

Aquel día, el embajador Huydecoper bromeó con los isleños diciendo que

"Debió de ser espantoso para los habitantes saber que podíamos haber atacado en cualquier momento". 

La paz que ponía fin a la guerra de los 335 años fue celebrada con banquetes y brindis, demostrando que, a veces, la diplomacia es capaz de arreglar incluso los descuidos más prolongados de la historia.

Hoy en día, la relación entre los Países Bajos y las islas es de total cordialidad. El evento de 1986 no solo cerró un capítulo legal, sino que puso en el mapa a las Sorlingas para miles de turistas curiosos por conocer el lugar que "resistió" a la armada holandesa durante tres siglos sin disparar un mosquete.

La guerra más larga de la historia duró lo suficiente como para recordarnos que, en ocasiones, el tiempo es el mejor diplomático.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Por qué se considera la pacífica de la historia?

Porque, a pesar de que la guerra fue declarada en junio (o marzo, según el calendario usado) de 1651, no se registró ni un solo enfrentamiento armado entre los Países Bajos y las islas Sorlingas.  Fue una guerra técnica basada en la ausencia de un tratado de paz.

¿Qué papel jugó Roy Duncan en el final de la guerra?

Roy Duncan, como historiador y líder del consejo, fue quien instigó la investigación que llevó a descubrir que la guerra, después de 335 años, seguía "activa". Su curiosidad permitió que se firmara la paz 335 años después del inicio del conflicto.

Carlos II el Hechizado: El último monarca de la Casa de Austria y el ocaso de un ImperioCarlos II el Hechizado: El último monarca de la Casa de Austria y el ocaso de un Imperio

¿Realmente hubo peligro de invasión?

A decir verdad, solo durante los primeros meses de 1651 hubo tensión real. Una vez que terminó la guerra civil con victoria parlamentaria, la marina holandesa se desentendió de las islas. El conflicto simplemente se perdió en la burocracia hasta 1986.

¿Te ha sorprendido este caso de burocracia histórica? Si quieres conocer más conflictos olvidados o curiosidades del siglo XVII, ¡házmelo saber! ¿Te gustaría que investigara otra "guerra olvidada" para ti?

Si te ha sabido a poco y deseas leer más artículos parecidos a La guerra de los 335 años te recomendamos visitar la categoría Historia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir