Manuel Blanco Romasanta y la maldición del lobo
En el caluroso julio de 1852, un hombre menudo, de rasgos refinados y mirada esquiva, era conducido bajo custodia hacia la villa de Allariz. No era un criminal común. A su paso, los campesinos se santiguaban y susurraban una palabra que erizaba la piel: licántropo. Aquel hombre, un sencillo vendedor ambulante de apariencia inofensiva, acababa de confesar algo que desafiaba toda lógica científica y legal: no era él quien había acabado con la vida de sus víctimas, sino una bestia hambrienta en la que se transformaba bajo el influjo de una maldición familiar.
¿Cómo pudo un hombre culto, que sabía leer y escribir en una época de analfabetismo extremo, convencer a un tribunal de que era un hombre lobo? Esta es la crónica del único caso de licantropía reconocido legalmente en la historia judicial de España.

El origen de la bestia: Manuel Blanco Romasanta, el sastre gallego
Manuel Blanco Romasanta nació en 1809 en la pequeña aldea de Regueiro, en Orense. Su vida comenzó con una ambigüedad que marcaría su destino: sus padres lo bautizaron como Manuela, creyendo que era una niña. No fue hasta los seis años cuando un médico confirmó su masculinidad, aunque siempre conservó rasgos feminizados y una estatura baja.
A mediados del siglo XIX, Romasanta se ganaba la vida como sastre y tendero, recorriendo los sinuosos caminos del Reino de Galicia. Era un hombre apreciado por las mujeres de las aldeas; su educación y modales lo hacían parecer el guía perfecto para aquellas que deseaban cruzar las montañas en busca de una vida mejor en Castilla.
Sin embargo, lo que nadie esperaba era que, tras esa fachada de confianza, se escondiera el primer asesino en serie de la criminología española.
El rastro de sangre: Desaparición y crímenes en Allariz
El misterio comenzó con una desaparición sistemática. Mujeres y niños confiaban en Manuel para que las guiara a través de la densa espesura de la montaña de Couso y otros parajes desolados.
Nunca regresaban. Romasanta regresaba solo, portando las pertenencias de las desaparecidas, que vendía sin pudor.
Los rumores en las tabernas de Allariz y Esgos empezaron a cobrar fuerza. Se decía que Manuel elaboraba jabones y ungüentos con una sustancia macabra: la grasa humana de sus víctimas.
Este detalle lo convirtió en la encarnación real del hombre del saco o sacamantecas, una figura del folclore que se alimenta del unto de los inocentes.
En 1853, la presión fue tal que Romasanta se vio obligado a huir hacia León, donde trabajó como tejedor, pero finalmente fue capturado en Ponferrada.
Inés de Castro: La Trágica Historia de la Reina Cadáver de Portugal y Única Reina Póstuma📜 Archivo Secreto: Durante el proceso judicial, Romasanta no negó los crímenes. Al contrario, detalló cómo había matado a trece personas. Su defensa fue inaudita: "La primera vez que me transformé fue en la montaña. Una maldición me obligaba; me caía al suelo, empezaba a revolcarme y, de pronto, mis manos eran garras". Aseguraba que se convertía en hombre lobo junto a otros dos compañeros, llamados Antonio y Don Genaro, con quienes devoraba la carne de sus víctimas para saciar su hambre animal.
¿Hombre lobo o asesino en serie? El juicio del siglo
El juicio, iniciado en 1853, conmocionó a todo el país. El fiscal solicitaba el garrote vil para el acusado, imputándole 17 asesinatos, aunque finalmente solo se pudieron probar nueve.
El caso dio un giro fascinante cuando entró en escena el forense y varios expertos de la época.
¿Podía un hombre ser realmente un lobo?
La ciencia de aquel entonces se enfrentaba a la superstición. Los médicos que lo examinaron no encontraron pruebas de transformación física, pero sí de una mente perturbada.
Se habló por primera vez de licantropía clínica, un trastorno mental donde el paciente cree firmemente ser un animal. Romasanta insistía en que su condición era real, describiendo cómo sus víctimas eran acechadas en las noches de luna.

El enigma del forense y la intervención real
En 1854, el tribunal de La Coruña dictó sentencia: Manuel Blanco Romasanta era culpable y debía morir.
Sin embargo, el destino del hombre lobo gallego dio un último vuelco. Un misterioso hipnólogo francés, fascinado por el caso, escribió a la reina Isabel II, solicitando que se le conmutara la pena para poder estudiar su cerebro.
Sorprendentemente, la reina accedió, cambiando la ejecución por cadena perpetua.
El hombre lobo fue trasladado de prisión en prisión, pasando por la prisión de Ceuta, hasta que finalmente falleció en 1863. Con su muerte, el hombre desapareció, pero nació el hombre del bosque, la leyenda del hombre lobo que aún hoy susurran los ancianos en las aldeas de Rebordechao.
La increíble historia de Tarrare, el hombre insaciable que comía piedras y hasta animales vivosBasado en hechos reales, el expediente de Romasanta sigue siendo una pieza fundamental de la criminología mundial, recordándonos que, a veces, los monstruos más terroríficos no tienen garras, sino rostro humano y manos de sastre.
Preguntas frecuentes sobre Manuel Blanco Romasanta
¿Es Manuel Blanco Romasanta el primer asesino en serie de España?
Sí, históricamente se le considera el primer asesino en serie documentado en el país debido a la naturaleza repetitiva y metódica de sus crímenes, así como a la parafernalia ritual que rodeaba sus actos.
¿Qué es la licantropía clínica en el caso de Romasanta?
La licantropía clínica es el diagnóstico moderno que se le habría dado. Es un síndrome psiquiátrico en el que el individuo tiene la ilusión de transformarse o haberse transformado en un animal. En el siglo XIX, esto se mezclaba con creencias populares sobre la maldición y el licántropo.
¿Cuántas personas llegó a asesinar?
Aunque él confesó haber matado a trece personas, las autoridades solo pudieron recoger pruebas concluyentes de nueve asesinatos. No obstante, el número de desaparecidos en las rutas que él frecuentaba era mucho mayor.
¿Qué pasó con sus restos tras morir en 1863?
Su muerte en prisión está documentada, pero el paradero exacto de sus restos ha sido objeto de debate durante décadas, alimentando aún más el aura de misterio que rodea al hombre lobo.
Si te ha sabido a poco y deseas leer más artículos parecidos a Manuel Blanco Romasanta y la maldición del lobo te recomendamos visitar la categoría Personajes Históricos Extraños.

Deja una respuesta