El sitio de Leiden y la inundación de los diques de 1574
El Sitio de Leiden fue el asedio español a esta ciudad holandesa entre octubre de 1573 y octubre de 1574, roto finalmente cuando los rebeldes neerlandeses rompieron deliberadamente los diques que protegían la región para inundar el terreno y hacer llegar una flota de socorro hasta las propias murallas.
Pocas decisiones militares de la historia europea resultan tan radicales como esta: inundar la propia tierra fértil, arruinar cosechas y ganado, con tal de que el agua se convirtiera en el único camino posible hacia la salvación.
El episodio, conocido en Holanda como Leidens Ontzet, sigue celebrándose hoy con la misma intensidad que hace más de cuatro siglos, en una de las tradiciones cívicas más longevas de toda Europa.

¿Qué fue el Sitio de Leiden? La ciudad que se salvó abriendo el mar
El Sitio de Leiden fue uno de los episodios más dramáticos de la Guerra de los Ochenta Años, en el que una ciudad neerlandesa completamente rodeada por el ejército español sobrevivió gracias a que sus propios líderes decidieron inundar el territorio circundante.
La decisión, tomada por Guillermo de Orange y el abogado Paulus Buys, implicaba un riesgo enorme: si la flota de socorro no llegaba a tiempo, la ciudad habría sacrificado sus tierras de cultivo sin obtener nada a cambio, condenando a la región a la miseria durante años.
Leiden no era una plaza cualquiera dentro del mapa de la revuelta neerlandesa. Su caída habría abierto automáticamente la puerta a la conquista española de Delft y La Haya, dos ciudades vitales para la supervivencia del proyecto rebelde liderado por Guillermo de Orange.
El primer asedio y la victoria española en la batalla de Mook
El primer cerco a Leiden comenzó en octubre de 1573, pero los españoles lo levantaron en abril de 1574 para hacer frente al ejército de socorro de Luis de Nassau, al que aniquilaron en la batalla de Mook.
Aquella victoria española, dirigida por Sancho Dávila, resultó paradójicamente decisiva para el desenlace final del sitio de Leiden. Al concentrar sus fuerzas para repeler la amenaza de los Nassau, el ejército español dejó momentáneamente desguarnecida la ciudad, dando un respiro temporal a sus habitantes exhaustos tras meses de bloqueo.
Sin embargo, aquella tregua duraría poco. Apenas resuelto el peligro exterior, el mando español se dispuso a reanudar el cerco con más determinación que nunca, decidido a no repetir el error de haber dejado escapar a la ciudad una primera vez.
Mayo de 1574: Valdés reanuda el asedio con la ciudad hambrienta
El general español Francisco de Valdés reanudó el cerco de Leiden en mayo de 1574, tomando los fuertes de Alfen y Valkenburg que protegían el acceso a la ciudad y cortando por completo su abastecimiento.
El Imperio Austrohúngaro: el gigante de barro que nadie vio caerAntes de reanudar el sitio, Valdés tuvo que lidiar primero con un motín de sus propios tercios, provocado por los mismos atrasos en la paga que meses después desencadenarían episodios aún más graves, como el que sufriría Amberes en 1576.
Dentro de las murallas, las condiciones de vida se deterioraron con rapidez. El hambre y las epidemias, incluida la peste, comenzaron a diezmar a una población que llevaba ya meses resistiendo con recursos cada vez más escasos, mientras las autoridades de la ciudad rechazaban sistemáticamente cualquier oferta de rendición.
El propio alcalde de Leiden, Pieter Adriaanszoon van der Werff, se convertiría con el paso de los años en un símbolo de aquella resistencia, al ofrecerse, según la tradición local, a que los habitantes hambrientos se comieran su propio cuerpo antes que aceptar la rendición ante el ejército sitiador.

El plan más audaz de Guillermo de Orange: romper los diques
Guillermo de Orange y el abogado Paulus Buys decidieron en agosto de 1574 romper deliberadamente los diques del Mosa e inundar Holanda meridional para permitir que una flota llegara hasta Leiden por barco.
La propuesta no fue recibida con entusiasmo unánime. Algunos regidores locales se mostraron inicialmente reacios a sacrificar sus propias tierras de cultivo, conscientes de que la inundación arruinaría cosechas enteras y tardaría años en repararse, incluso en el mejor de los escenarios posibles.
El propio Guillermo de Orange estuvo presente el 3 de agosto de 1574 cuando finalmente se rompieron los diques a lo largo del Mosa, dando inicio a un proceso de inundación mucho más lento de lo que cualquiera había previsto inicialmente.
Nadie sabía con certeza, en aquel momento, si la estrategia funcionaría a tiempo. El agua debía subir lo suficiente para permitir la navegación de una flota de socorro, pero no tan deprisa como para que la propia ciudad quedara también anegada antes de que llegara la ayuda prometida.
Los Mendigos del Mar: la flota de Boisot navegando sobre los campos inundados
El almirante Louis de Boisot lideró una flota de unos 200 barcos planos y 2.500 hombres, conocidos como los "Mendigos del Mar" (geuzen), que avanzó durante semanas sobre los campos anegados en dirección a Leiden.
El avance resultó mucho más lento y difícil de lo esperado. Vientos contrarios devolvían repetidamente a la flota hacia el mar, y el nivel del agua subía con tal lentitud que, durante semanas, los barcos permanecieron prácticamente varados al sur de la ciudad sitiada.
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Los sobornos del MI6 a los generales de Franco: la operación secreta de Churchill para comprar la neutralidad de EspañaSolo cuando el viento cambió, el 18 de septiembre de 1574, la flota logró reanudar su avance por una ruta alternativa, acercándose finalmente a las inmediaciones de Leiden tras semanas de una espera desesperante tanto para los marineros como para los sitiados.
Dentro de la ciudad, cada día de retraso se traducía en más muertes por hambre y enfermedad. Los defensores podían ver, desde lo alto de las murallas, cómo el agua avanzaba lentamente sobre el paisaje circundante, sin saber si aquella marea llegaría a tiempo o si la ciudad caería antes de que los barcos consiguieran atravesar los últimos kilómetros que la separaban del socorro.
3 de octubre de 1574: la noche en que Leiden fue liberada
En la madrugada del 3 de octubre de 1574, el ejército español abandonó el cerco de Leiden justo antes de que la flota de Boisot alcanzara las murallas de la ciudad, poniendo fin a un asedio de casi un año.
El comandante Valdés, consciente de que su posición se había vuelto insostenible por el avance del agua, ordenó la retirada nocturna del fuerte de Lammenschans, la última posición española frente a la ciudad. Esa misma noche, además, el debilitamiento provocado por el agua hizo que parte de la muralla de Leiden se derrumbara por sí sola.
Según la tradición local, los soldados españoles abandonaron a toda prisa un guiso a medio cocinar en su campamento, conocido después como hutspot, que un niño de la ciudad, Cornelis Joppensz, encontró y llevó de vuelta como prueba de la huida enemiga.
Aquel guiso improvisado, hecho con lo poco que los soldados habían podido reunir antes de partir, se convertiría con el tiempo en un plato tradicional neerlandés que aún hoy se cocina cada año durante las celebraciones de Leidens Ontzet, como recordatorio culinario de aquella retirada precipitada.

Los barcos de Boisot, al entrar finalmente en la ciudad, repartieron entre la población hambrienta pan blanco y arenque, dos alimentos que se convertirían, junto al propio hutspot, en símbolo permanente de aquella liberación.
Leidens Ontzet: cómo Holanda sigue celebrando esta victoria hoy
Leidens Ontzet es la fiesta que Leiden celebra cada 3 de octubre desde 1574 para conmemorar el fin del asedio, con desfiles, reparto tradicional de arenque y hutspot, y el cierre de comercios y universidad durante toda la jornada.
Esta celebración se ha mantenido de forma prácticamente ininterrumpida durante más de 450 años, convirtiéndose en una de las fiestas cívicas más antiguas de toda Europa que aún se conmemora con fidelidad a su origen histórico original.
Cada año, el centro de la ciudad se transforma en un gran recinto festivo, con música, mercadillos callejeros y la reconstrucción simbólica de la llegada de los barcos de socorro, en un homenaje que mezcla memoria histórica y celebración popular.
La Revolución Francesa de 1789 a 1799 – ResumenComercios, colegios y servicios municipales cierran durante la jornada, mientras miles de personas llenan las calles para revivir, siglo tras siglo, uno de los episodios fundacionales de la identidad neerlandesa moderna.
El premio de Guillermo de Orange: el nacimiento de la Universidad de Leiden
Guillermo de Orange ofreció a Leiden, como recompensa por su resistencia, elegir entre diez años sin pagar impuestos o la fundación de una universidad, y la ciudad escogió la universidad, fundada oficialmente el 6 de enero de 1575.
Aquella decisión, aparentemente sorprendente para una ciudad exhausta y empobrecida tras meses de asedio, reflejaba una visión de futuro notable: priorizar el conocimiento y la formación por encima de un alivio fiscal inmediato pero pasajero.
La Universidad de Leiden se convirtió, desde su fundación, en la más antigua de los Países Bajos y en un símbolo de la nueva identidad tolerante que empezaba a forjar la naciente república, ofreciendo formación en un ambiente de libertad religiosa poco habitual para la época.
Curiosamente, el propio documento fundacional de la universidad, fechado el 6 de enero de 1575, todavía llevaba estampado el sello de Felipe II, ya que Guillermo de Orange seguía actuando formalmente en nombre del monarca español contra quien de hecho combatía, una de las muchas paradojas legales que definieron los primeros años de la revuelta neerlandesa.
¿Por qué el sitio de Leiden cambió el curso de la Guerra de los Ochenta Años?
El sitio de Leiden marcó un punto de inflexión moral y estratégico en la Guerra de los Ochenta Años, al demostrar que los rebeldes neerlandeses estaban dispuestos a sacrificar su propia tierra antes que rendirse a la Monarquía Hispánica.
Ese nivel de determinación, capaz de anteponer la independencia a la propia subsistencia económica inmediata, consolidó a Holanda como el núcleo territorial e ideológico de lo que pocos años después se convertiría en la República de las Provincias Unidas.
La historia de Leiden circularía además durante generaciones como ejemplo de resistencia frente a un adversario muy superior en recursos militares, un relato fundacional que la propia Holanda seguiría invocando en momentos de crisis muchos siglos después de aquella noche de octubre de 1574.
Fuentes y Bibliografía
- Wikipedia (2026) - Asedio de Leiden - Wikipedia, la enciclopedia libre.
- 3 October Vereeniging (2021) - Leidens Ontzet en español - 3 October Vereeniging.
- Geboorte van Nederland - Ontzet van Leiden - Geboorte van Nederland.
- Kunst en Cultuur: Geschiedenis - Leidens ontzet (1574) - Kunst en Cultuur.
- Rijksmuseum - Ontzet van Leiden, 1574 - Rijksmuseum.
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