La Batalla de Lepanto: Una victoria cristiana épica

La Batalla de Lepanto fue una batalla naval decisiva en la que la Liga Santa derrotó a las fuerzas navales del Imperio Otomano (o Imperio Turco). La batalla tuvo lugar el 7 de octubre de 1571, en el Golfo de Corinto. La victoria cristiana puso fin a la amenaza otomana de dominar el Mediterráneo Occidental y estableció las bases para la expansión europea durante los siglos XVI y XVII.

Te contamos a continuación las causas, consecuencias y explicación de este famoso enfrentamiento naval...

La batalla de Lepanto
Cuadro de Lucas Valdez en la Iglesia de la Magdalena de Sevilla
Índice
  1. Batalla de Lepanto: causas
  2. Combatientes y Formaciones
  3. Las consecuencias de la Batalla de Lepanto
  4. Resumen Corto y datos clave de la Batalla de Lepanto

Batalla de Lepanto: causas

La batalla de Lepanto fue una de las últimas grandes batallas libradas en barcos de remo, las galeras. Fue la primera victoria significativa en el Mediterráneo de las fuerzas navales europeas y cristianas contra una flota otomana y musulmana.  

La Batalla de Lepanto se libró como parte de la Guerra Santa, una serie de cruzadas llevadas a cabo por europeos católicos contra los musulmanes.

Los musulmanes estaban dominando el Mediterráneo desde hacía muchos años y querían extender su influencia y poder a Europa. La Batalla de Lepanto fue un intento europeo de frenar esta expansión.

Desde mediados del siglo XV, la República de Venecia había contrarrestado la expansión otomana en el Mediterráneo oriental y en Europa. Controlaba numerosas posesiones en Dalmacia, Grecia y las islas del Mediterráneo oriental. Eran puestos de avanzada eficientes para su comercio con Oriente, por lo que Venecia trató de aferrarse a ellos durante décadas.  

En 1538 se había producido una memorable batalla cerca de Prevesa, en el noroeste de Grecia: con la derrota de la Liga Santa, Venecia se vio obligada a firmar un tratado muy desventajoso en 1540.

Cedió a Solimán el Magnífico el control de sus posesiones en el Peloponeso (entonces llamado Morea) y Dalmacia, así como numerosas islas en el Egeo, el Jónico y el Adriático oriental. A pesar de ello, Venecia mantuvo su dominio sobre la isla de Chipre, cuya importancia estratégica y comercial seguía siendo enorme.   

En 1570, el sucesor de Solimán, invadió la isla de Chipre, conquistando la ciudad de Nicosia el 9 de septiembre y sitiando Famagusta.

La paz entre Venecia y el Imperio Otomano había llegado a su fin: la República se vio obligada a buscar alianzas para contrarrestar la enorme flota otomana. 

Desde el punto de vista religioso, la Batalla de Lepanto tuvo mucho significado.

El Papa Pío V, elegido en 1566, se había comprometido desde el principio a unir a los estados católicos de toda Europa para contrarrestar el avance del Imperio Otomano. La intención no era sólo política, sino también religiosa: había una evidente referencia a la cruzada, con la intención de reconquistar las ciudades sagradas de la cristiandad.  

El llamamiento del Papa será desatendido por Francia (que, además, mantenía buenas relaciones diplomáticas con los otomanos) y el Sacro Imperio Romano Germánico, demasiado ocupados en combatir la herejía. En cambio, fue España bajo Felipe II la que se unió inmediatamente a la Liga.

Sin embargo, las relaciones entre Venecia y España no eran muy buenas en ese momento: si en estos años España era la potencia hegemónica en Italia, Venecia quería preservar su independencia. 

Además, los objetivos de las dos potencias eran diferentes: Venecia pretendía salvar la isla de Chipre, España aspiraba a conquistar territorios en el norte de África (en particular Argel y Túnez). 

Más tarde se unieron al pacto los Caballeros de Malta, el Gran Ducado de Toscana, la República de Génova y la República de Lucca, los Ducados de Urbino, Parma, Ferrara, Mantua y Saboya.

Hasta el 25 de mayo de 1571, las potencias aliadas no consiguieron llegar a un acuerdo. 

Al mando de las operaciones quedó Don Juan de Austria, hijo natural de Carlos V. El lugarteniente fue Marcantonio Colonna, capitán general de la flota de los Estados Pontificios. 

Juan de Austria
Don Juan de Austria armado, de Alonso Sánchez Coello. 1567

Combatientes y Formaciones

Las flotas de la Liga se reunieron en Mesina el 24 de agosto de 1571.

El 16 de septiembre zarparon hacia Corfú, y sólo en ese momento se enteraron de que Famagusta, la otra ciudad principal de la isla de Chipre, también había sido capturada, y que la flota otomana se había adentrado mientras tanto en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad de Lepanto (hoy Navpaktos). El 7 de octubre se dio la orden de ataque.

Los datos de que se disponen sobre las fuerzas de los contendientes son contradictorias: parece que había 6 grandes galeras venecianas, cada una equipada con unos 44 cañones; 212 galeras de remo (de las cuales 105 venecianas, 81 españolas, 12 papales y 9 de Malta, Génova y Saboya), con unos 30.000 soldados y 40.000 remeros y tripulantes a bordo, más algunas embarcaciones auxiliares.

Por otro lado se cuenta que las fuerzas otomanas eran más numerosas, aunque peor equipadas: 251 barcos, unos 32.000 hombres y 50.000 tripulantes, pero sólo unos 750 cañones.

En cuanto a las formaciones, la flota cristiana avanzaba dividida en cuatro escuadras: en el centro Don Juan, a la izquierda el veneciano Agostino Barbarigo, a la derecha el genovés Giovanni Andrea Doria, almirante de Felipe II, y en la retaguardia el español Marqués de Santa Cruz.

La flota otomana adoptó una formación similar: en el centro estaba el comandante, Ali Pasha, a la derecha el gobernador de Alejandría, Mohammed Saulak, y a la izquierda Uluch Ali, el pachá de Argel.

Curiosidad: Miguel de Cervantes, autor entre otras obras de El Quijote, que participó en la batalla, resultó herido recibiendo tres heridas por arcabuz en la galera 'Marquesa' que dio lugar a la amputación de su mano y ser llamado "el Manco de Lepanto"

Las consecuencias de la Batalla de Lepanto

El 22 de octubre, la noticia de la victoria de la liga llegó a Roma, donde se celebró una misa de acción de gracias en la Basílica de San Pedro.

Toda la cristiandad, incluido el mundo protestante, acogió la victoria con entusiasmo: parecía que había llegado el momento de unir las fuerzas cristianas y derrotar al Imperio Otomano de una vez por todas.

¿Pero fue así?

En realidad, las profundas divisiones políticas entre las diferentes potencias cristianas de Europa habrían hecho que las consecuencias de la victoria en la batalla de Lepanto tuvieran poca importancia.

Pío V moriría en 1572, y con él la Santa Liga. Al año siguiente, Venecia firmaría nuevos acuerdos de paz con el Imperio Otomano, reconociendo formalmente que los turcos eran ahora los dueños de Chipre, y continuando el comercio y las relaciones diplomáticas con ellos.  

Los turcos reconstruirían su flota, más fuerte que antes, sólo unos meses después. 

No obstante, la Batalla de Lepanto tuvo algunas consecuencias a nivel político, religioso y militar.

A nivel político, la victoria cristiana puso temporalmente fin a la amenaza otomana de dominar el Mediterráneo Occidental. También estableció las bases para la expansión europea durante los siglos XVI y XVII.

A nivel religioso, la Batalla de Lepanto fue una batalla entre el cristianismo y el Islam, lo cual reforzó aún más la idea de que Occidente y Oriente estaban en guerra.

En cuanto a las consecuencias, ocasionó graves perdidas económicas y sociales, entre otras.

Finalmente, aunque Lepanto fue una victoria cristiana, no tuvo el impacto político que se esperaba. La Liga Santa se disolvió poco después de la batalla, y Venecia incluso llegaría a firmar un tratado de paz con el Imperio Otomano en 1573.

Resumen Corto y datos clave de la Batalla de Lepanto

Lepanto fue, sin embargo, una batalla épica y un momento de orgullo para el Imperio español y la cristiandad en general. La Batalla de Lepanto también sirvió como inspiración para muchas obras de arte y literatura, y sigue siendo un evento relevante en la historia europea.

  • Venecia y el Imperio Otomano se habían disputado durante siglos el control del Mediterráneo oriental, donde Venecia tenía numerosos puestos de avanzada e intereses comerciales.
  • En 1570, Chipre fue invadida por las fuerzas del sultán Selim II.
  • El 9 de septiembre de 1570, los otomanos conquistaron Nicosia.
  • Venecia recurrió inicialmente a Pío V, que trabajaba desde 1566 para la creación una alianza e príncipes cristianos.
  • Respondieron a la llamada Felipe II, los Caballeros de Malta y varios principes italianos.
  • La liga se constituyó el 25 de mayo de 1571, y el mando de las operaciones recayó en Don Juan de Asturias.
  • La flota de la Liga se reúne en Mesina el 24 de agosto de 1571.
  • El 16 de septiembre zarparon hacia Corfú.
  • El 7 de octubre se enfrentaron a la flota otomana en el Golfo de Corinto, cerca de Lepanto.
  • La victoria de la Liga Santa es abrumadora celebrándose en toda Europa como un triunfo de la cristiandad sobre el mundo islámico.
  • Aunque Lepanto fue una victoria cristiana, no tuvo el impacto político que se esperaba. La Liga Santa se disolvió poco después de la batalla, y Venecia incluso llegaría a firmar un tratado de paz con el Imperio Otomano en 1573.

Fuentes:

  • Venard, M.: Los Comienzos del Mundo Moderno, El Mundo y su Historia, vols. V y VI, Argos, 1970
  • Lepanto : la batalla de los tres imperios / Alessandro Barbero ; traducción de Teófilo de Lozoya y Juan Rabasseda. (2011) Edición: 1ª ed., [reimp.]. Editorial: Barcelona : Pasado & Presente, 2011
  • Bicheno, Hugh. La batalla de Lepanto 1571 / Hugh Bicheno. (2005) Edición: 1ª ed. Editorial: Barcelona : RBA, 2005.

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