Íncubos y súcubos, los demonios del sexo

Los íncubos y los súcubos son seres mitológicos que han estado presentes en las leyendas de diversas culturas desde tiempos inmemoriales.

Se cree que los íncubos son demonios masculinos que se aparecen a las mujeres durante la noche para tener relaciones sexuales con ellas, mientras que los súcubos son demonios femeninos que se aparecen a los hombres para el mismo fin.

íncubos y súcubos
Índice
  1. ¿Qué son los íncubos y los súcubos?
  2. Los Demonios Sexuales en la historia
  3. Uno de los demonios del sexo más famosos: Lilit

¿Qué son los íncubos y los súcubos?

Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha temido a la noche y a lo que se esconde en ella.

No es de extrañar, entonces, que hayan surgido muchas leyendas y mitos sobre seres sobrenaturales que habitan en la oscuridad.

Uno de los seres más temidos y fascinantes es el íncubo o súcubo, un demonio que se alimenta de la energía sexual de sus víctimas.

Las palabras íncubo y súcubo , significan desde el punto de vista etimológico respectivamente, del latín Incubus, in, ‘sobre’ y cubare, ‘yacer’, ‘acostarse’ y succŭbus, de succubare, «reposar debajo». Esto se debe a que estos seres se cree que tienen la capacidad de shapeshift (transformarse en otra forma), y que pueden tomar la forma de cualquier animal.

Aunque los íncubos y súcubos son seres imaginarios, su origen se encuentra en la tradición oral y la literatura medieval como seres con poderes.

Según la tradición, los íncubos eran demonios masculinos que se aparecían a las mujeres para tener relaciones sexuales con ellas. Por su parte, las súcubos eran demonios femeninos que se aparecían a los hombres para tener relaciones sexuales con ellos.

Aunque los íncubos y súcubos son seres imaginarios, la gente creía que eran reales y que podían causar graves daños a las personas.

De hecho, se creía que los íncubos y súcubos eran responsables de muchos de los problemas sexuales de la gente, como la impotencia y la frigidez. También se creía que podían causar abortos y que eran responsables de la muerte de los recién nacidos.

Estos seres se manifiestan durante la noche, mientras dormimos. Pueden paralizar, tocar o agarrar a su víctima, que asiste impotente al suceso.

En las leyendas de la antigua Roma y, posteriormente, de la Edad Media, un súcubo, o más bien una succuba (del latín succuba = amante), era un demonio de aspecto femenino que seducía a los hombres (especialmente a los monjes) para que mantuvieran relaciones sexuales, por lo que los sujetos que caían en sus redes quedaban totalmente sometidos a la voluntad del súcubo.

Según la tradición demonológica, los súcubos se aparecían a los hombres en forma de mujeres jóvenes de enorme belleza, capaces de artes seductoras y eróticas sin parangón, derivadas de su naturaleza diabólica.

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Lilith (1892), por John Collier

Según la leyenda, los súcubos absorbían la energía del hombre para alimentarse, lo que a menudo provocaba la muerte del poseído.

En otras versiones del mito, llevaron al hombre a pecar con sus tentaciones. Esta superstición era también una explicación medieval para las eyaculaciones nocturnas incontroladas.

Los Demonios Sexuales en la historia

Los íncubos y súcubos son seres muy antiguos y han sido mencionados en muchas obras literarias y populares.

Uno de los primeros registros de estos seres se encuentra en el libro "De natura rerum" (Sobre la naturaleza de las cosas), escrito por el filósofo romano Tito Lucrecio Caro, poeta y filósofo romano en el siglo I d.C. En esta obra, Lucrecio describe a los íncubos y súcubos como seres que pueden causar locura y muerte.

En la literatura medieval, los íncubos y súcubos se mencionan con frecuencia como seres que seducen a las personas para tener relaciones sexuales.

Se cree que estos seres pueden engendrar hijos con las personas con las que se acuestan, y que estos hijos son generalmente malvados o poseídos por demonios.

Esta creencia probablemente se originó en el hecho de que muchos bebés nacidos de madres solteras eran considerados frutos del pecado y, por lo tanto, demoníacos.

En la Edad Moderna, los íncubos y súcubos siguieron siendo tema de muchas obras literarias y folclóricas.

En el siglo XVIII, el escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe escribió un poema titulado "Succubus", en el que describe a un íncubo que seduce a una mujer.

En el siglo XIX, el escritor inglés Nathaniel Hawthorne escribió una novela titulada "The Scarlet Letter", en la que un íncubo es un personaje secundario.

Aunque los íncubos y súcubos son seres sobrenaturales, muchas personas creen que estos seres son reales.

Esta creencia probablemente se originó en los muchos casos documentados de personas que afirman haber sido atacadas o seducidas por estos seres. Sin embargo, no hay pruebas concluyentes de que los íncubos y súcubos existan realmente.

Uno de los demonios del sexo más famosos: Lilit

También conocida como Lillith, es una figura legendaria que aparece en una serie de tradiciones religiosas y culturales.

Se dice que es una deidad demoníaca o un espíritu maligno que seduce a los hombres y los engaña para que cometan actos malvados.

En la tradición judía, se la conoce como la primera esposa de Adán, quien la abandonó porque se negó a someterse a él.

En la tradición cristiana, se la representa como una figura maléfica que está asociada con el pecado y la muerte.

A lo largo de la historia, Lilit ha sido retratada de muchas maneras, pero siempre se la ha considerado como una figura peligrosa y seductora.

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